jueves, 18 de febrero de 2010

Los números y los sueños

      Esperando en la cola de una Quiniela, para pagar ARBA (Parece una joda, los impuestos provinciales se tiene que pagar en las salas de juego), me puse a leer el cartel de los números y los sueños, imaginando la cantidad de sueños que quedan afuera. Por ejemplo, si uno sueña con un celular, una computadora, o un auto no puede jugar.
      En ese preciso instante recapacito: 'Se ve que la tabla tiene una fecha mínima de inicio'... detengámonos en el 42, el 85 y el 80, es decir, Zapatillas, Linterna y Bochas: Las zapatillasse inventaron en 1893, la linterna cerca del 1900 y se juega a las bochas desde 1783 (se cree). Por lo tanto si uno era del 1800, podía soñar tranquilo que sus sueños no estaban registrados por loterías y casinos.
      Además el juego en la argentina tiene un caracter sectario, ya que si no sos cristiano no vale, porque difícilmente sueñes con Cristo (33), la Virgen (60), San Pedro (29), Santa Rosa(30), el Papa (88) y hasta San Cono (03). Si no sabés quién es San Cono, es el santo de los jugadores; y yo que creía que la mitología griega no tenía sentido desde que tienen un Dios del Vino, bueno, los cristianos tienen un Santo de los jugadores (Cómo si las deidades no tendrían otras cosas que hacer mas que generar ganancias materiales a sus devotos).
      Luego me puse a pensar qué lejos estoy de ganarme la lotería, ya que jamás soñé con un pajarito, un serrucho, tomates, huevos, lombrices ni ninguno de los los sueños catalogados por los que saben. En general sueño con cosas mas entretenidas, seguro que en 1900 soñaban lo mismo que yo, pero si lo tabulaban y publicaban iban a ser excomulgados y colgados en la plaza mayor.
      Ni hablar del carácter racista de los la tabla en cuestión, si soñas con gente negra jugale al 74. Ahora, ¿y si sos negro? ¿tenés que soñar con gente blanca? ¿a qué número jugas?
      Finalmente, me causan mucha pena los que siguen creyendo que jugando salen hechos, o hasta que salen ganando. Mi abuelo jugó toda su vida los mismos números, porque claro, alguna vez tenían que salir y podría repartir esa plata entre sus cuatro nietos. Mi abuelo murió sin ganar la lotería. Sin embargo lo que nos dejó fue un capital intangible mucho mayor, y no necesitaba de la lotería para que nos sintamos orgullosos de Él.
      Bueno, me seco las lágrimas y los dejo. Pensar que hay gente que se siente importante por saber de memoria los números y los sueños, y peor, hay otros salames que admiran a los primeros... 'yo tengo un tío, que se sabe todos los números, se sabe'...
      Bueno, que tengan buena 10, pongan 00, saludos a los 99.

martes, 16 de febrero de 2010

Publicidades mal hechas

      Cuando me pongo a mirar televisión, cosa rara en mi, presto especial atención a las publicidades, una manera fina y elegante de engañar a la gente. Ayer vi una propaganda televisiva de un limpiador multiuso, una señora se pone a limpiar con el mencionado multiuso, una pared  debajo de una mesita rebatible, que mostraba una suciedad de mucho tiempo.
      Cuando logra quitar la suciedad, se deja ver una frase escrita por una mano infantil que dice: 'te quiero mucho mamá', o algo asi. La madre va contenta a la habitación del niño y le dice: 'yo también'. La gracia está en que el niño ya tiene entre 16 y 20 años y está jugando con una consola de videojuegos, sin prestar demasiada atención a lo que dice la madre.
      Hasta aca no habría mucho que decir, salvo que están demostrando la ineficacia de su limpiador. Yo no necesito un limpiador que remueva tierra y grasa (cosa que todos los limpiadores logran), necesito además que remueva trazos de crayón, marcadores, lapiceras y demás elementos artísticos infantiles, que parece que este limpiador no solo deja intactos, sino que además los realza. En otras palabras, con el afán de la nueva publicidad de hacernos reir, no se fijan en los detalles. O a caso seré yo el que se fija demasiado en lo tangencial....