sábado, 27 de agosto de 2011

Respete las señales

    "Respete las señales de tránsito"... es un cartel que me llamó mucho la atención el otro día en la ruta. No es que no lo había visto antes, sino que recién ahora me pongo a escribir. En que cabeza cabe que una persona que no respeta las señales de tránsito, vaya a respetar justo esa. Es casi una contradicción. Si no respeta ninguna, no podría respetar esa, si respeta esa, tiene que respetarlas necesariamente a todas. Si hace lo que se le da la gana, y en este inciso caen casi todos los conductores del país (y creo que se aplica a muchos países), entonces esa señal está sobrando.
    En otras palabras, hay que ser demasiado ingenuo para creer que con un cartel que dice: "Respete las señales de tránsito", aunque esté precedido por un "Por Favor", la gente las vaya a respetar, me parece que el problema pasa por otro lado.
    Habría que estar en la cabeza de los funcionarios responsables del tránsito para entenderlos, se me ocurren muchas razones de su existencia, ustedes sabrán cuál o cuáles se acercan mas a la realidad:
  1. Realmente los funcionarios creen que la gente respetará las señales mirando ese cartel.
  2. No les importa el transito, y los carteles son una excusa económica para decir que están haciendo algo.
  3. Creen que ya hicieron todo lo posible para ordenar el transito y no les queda otra que poner esos carteles.
  4. Están obligados a ponerlos por otros funcionarios superiores para poder decir que están trabajando por la gente.
  5. Los pone en realidad la empresa del peaje para justificar la cantidad de plata que se está llevando, ya que arreglar las rutas es mas caro.
  6. Tienen que poner un número obligatorio de señales al año y ya no saben que inventar.
    Si se les ocurren otras alternativas, coméntenlas. Si esto lo lee alguien que sepa la razón verdadera, por favor cuéntemela...

sábado, 18 de junio de 2011

La falencia de la publicidad

    Ahora voy a hablar de una publicidad, la de Bon-o-bon. Es una publicidad televisiva, de las que se presentan por capítulos, que se está pasando en varios canales de televisión últimamente.



    El caso es que cae un Bon-o-bon gigante en medio de un valle, dejando incomunicados un par de pueblos. En una especie de foro o reunión comienzan a proponer soluciones para poder reestabelecer la comunicación, entonces realizan algunas propuestas, hasta que un joven propone comerlo, si después de todo, es un Bon-o-bon.
    Hasta aquí todo bien. Uno imagina dos bandos de personas, uno a cada lado comiendo el gran bombón. Sin embargo no es así, unas grúas retiran, con ayuda de los bomberos, un gran pedazo del Bon-o-bon y lo elevan para trasladarlo al sitio donde están los comensales. Acto seguido, todos felices comiendose el bombón.
    Pero si podíamos retirarlo con grúas, ¿para qué propusieron soluciones raras en el foro previo?, ¿por qué no lo retiraban directamente? si lo que se quería era liberar el valle. ¿Es que el equipo creativo no se dio cuenta?¿o supuso que la gente no se iba a dar cuenta deslumbrada con la posibilidad de la existencia de un bombón de semejante calibre?
    Bueno, los dejo, se me antojo un Bon-o-bon, me voy al kiosco....

miércoles, 8 de junio de 2011

La odisea de los sánguches de miga

    ...Y lo escribí así, sánguche, y no sandwich, porque así estaba en el cartel de precios de la panadería. La cosa es que al ver el susodicho cartel, leo:

SANGUCHES DE MIGA TRIPLES $30 LA DOCENA

    Entonces le pregunto a la vendedora:
-¿Por qué esos sánguches de miga se llaman triples?
-Porque tienen tres capas de pan- Me dice de mala manera, como si todos tuviéramos que saberlo todo.
-Genial- comento -Pero en este momento prefiero los dobles.
-No, dobles no hay, solo triples y simples.
-Ah, simples, ¿Cómo hacen para confeccionar un sánguche con una sola capa de pan?
-¿Me estás tomando el pelo?, el simple tiene dos panes.- me dice la panadera
-Disculpe, pero si el triple tiene tres panes, uno con dos panes debería ser doble y no simple.
    Entonces, con cara de pocos amigos, la vendedora me dice como explicándole a un niño de 3 años:
-Los sánguches simples tienen dos panes, los triples tres, y no hay dobles, de cuales querés, pibe.
-Deja lo de los sánguches - le digo - es muy complicado para mí, dame un alfajor de chocolate.
-Cómo no, ¿Triple o doble?
-Ah no, la que me está tomando el pelo es usted, ahora me va a decir que el alfajor doble tiene dos tapas y el simple no existe. A ver, ¡Dame un alfajor simple!
-Cómo no, pibe, tomá.- me dijo, y me dió un paquetito...

    Y acá estoy, escribiendo este post y comiéndome una galletita con dulce de leche, que según la panadera, es un alfajor simple...