El año pasado me encontré una mañana en la calle con Gustavo, y luego de los saludos habituales me comenta: Sabés una cosa, ¡Voy a ser papá por segunda vez!! -
Muy contento por la noticia le contesto:
- Realmente te felicito, pero no entiendo bien lo que me estás diciendo.
- ¿Cómo no?, voy a ser papá otra vez.
- ¿Cómo es eso, vos ya tenías una hija?
- si.
- Y la seguís teniendo...
- Por supuesto, ¡toco madera!
- Entonces, sos papá, es decir, nunca dejaste de ser padre.
- Claro.
- No me podés estar diciendo que vas a ser algo por segunda vez si no hay discontinuidad.
- no te entiendo.
- Fijate, te doy un ejemplo vanal, si vos fueras rico, de repente quiebra tu empresa y te haces pobre. Luego de tiempo te ganas la lotería y me encuentras y me dices, ¡Voy a ser rico otra vez!, es comprensible.
- Te sigo.
- Ahora, si fueras rico, y te ganas la lotería sin haber pasado por la pobreza, no puedes decirme que vas a ser rico otra vez, porque hay continuidad. Lo que podríamos decir es que vas a ser más rico todavía, o que tendrás mas plata.
- Cierto
- Por lo tanto, no puede ser que seas papá por segunda vez, porque nunca dejaste de serlo, podríamos decir que vas a tener otro hijo, pero no que serías papa nuevamente.
- Me dejaste pensando, che...
- En otras palabras, no se es papá por segunda vez, solo se sigue siendo papá....
No se si vale la pena decir que a Gustavo no lo he vuelto a ver, y que sospecho que me está esquivando...
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jajajajaj buenisimo!!
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